LOS RETOS DEL MUNDO DEL TRABAJO
Lic. Oscar Augusto Rivas Sànchez
Consultor Laboral
Observatorio Laboral GR
- INTRODUCCIÓN
Cuando hablamos de trabajo, nos referimos exclusivamente a una acción humana. Existe el trabajo mecánico que desarrolla una maquina, también existe el trabajo animal, las bestias de tiro o el perro lazarillo, pero para nuestro caso, únicamente nos referiremos a una acción humana.
¿Porqué el mundo del trabajo?
Cuando se habla del trabajo o mas específicamente de las relaciones laborales, es común poner la mente en la relación que surge entre una persona, el trabajador y otra persona o entidad, el empleador, por medio de la cual la primera desarrolla una actividad al servicio de la segunda. Pensamos entonces en salario, en jornada de trabajo, en prestaciones laborales, se reduce lo que es el trabajo a la simple relación laboral, pero la verdad es que existen una serie de elementos y situaciones, que si bien van a incidir en la relación laboral propiamente dicha, no son parte integrante de la misma, sino que constituyen en la mayoría de los casos, antecedentes obligatorios y en otros, cuestiones colaterales, que no por ello son menos importantes. Así aparecen temas como la calidad del trabajo a desarrollar, la adecuada preparación que quien busca un trabajo debe tener, para poder desempeñarlo bien; el tipo de condiciones sociales, políticas, económicas y culturales que deben existir para la creación y mantenimiento de las fuentes de trabajo, o la movilidad que se da entre las personas, en busca de mejores condiciones laborales. La inversión, las políticas económicas que buscan mejorar los niveles de productividad, la existencia de centros de capacitación, la formación que deben tener los jóvenes cuando accesan al ambito laboral, la lucha por erradicar los trabajos precarios o perjudiciales para la salud o el desarrollo de las personas, las migraciones laborales, etc. constituyen el mundo del trabajo.
Ahora bien, siendo el trabajo un hecho social, no puede mantenerse estático, esta sujeto a variaciones constantes y a requerimientos distintos; lo que ayer fue útil y adecuado, hoy puede haber perdido esa condición; no es igual, por ejemplo, realizar las tareas agrícolas manualmente que mediante el uso de moderna maquinaria; no es lo mismo simplemente saber leer y escribir, que saber manejar una computadora; no representa la misma facilidad manejar una empresa de cincuenta trabajadores, que dirigir una industria de cinco mil trabajadores. Por estas razones, se hace necesario dotar a los trabajadores y a los futuros trabajadores, de nuevas técnicas y capacidades; se requiere una nueva forma de pensar en los empleadores y sus representantes; es urgente organizar las empresas en formas mas modernas; hay que dotar a los trabajadores de las condiciones de trabajo que les permitan realizar sus tareas con mayor comodidad y eficacia, pero sobre todo, con el pleno respeto de sus derechos; se hace necesario que tanto los empleadores como los trabajadores y por supuesto las autoridades, acepten que vivimos en un mundo cambiante que nos exige una actualización constante; todo esto, nos permitirá alcanzar la meta fundamental, altos niveles de productividad y de competitividad, que a mi manera de ver, son casi la única forma de combatir el mayor flagelo que existe en nuestra sociedad, cual es la pobreza. Todos estos, son los retos actuales.
- TRABAJO DECENTE:
Partimos de un hecho fundamental: el trabajo es una necesidad social; la gente no trabaja por deporte, no trabaja por distracción, trabaja porque necesita obtener los medios económicos para poder satisfacer sus necesidades y las de su familia, lo cual consigue a través del salario. El empleo tiene un efecto positivo e inmediato en el individuo y en las familias, pues si es de calidad genera la posibilidad de alcanzar otras oportunidades y si resulta precario o inexistente, las oportunidades de la familia se reducirán.
Por eso el estado, como ente equilibrador de las relaciones y necesidades sociales, esta obligado a generar las condiciones para que todos tengan trabajo; por supuesto, el estado por si mismo no es ni debe ser generador de empleo; de la misma manera, el empleo no se genera mediante leyes u ordenanzas; de lo contrario sería suficiente con emitir una disposición que dijera que todos tienen trabajo y deben cobrar un salario adecuado, para resolver el problema; pero esto es una fantasía.
Lo que le corresponde al estado es generar las condiciones para que exista suficiente empleo, mas, aquí aparece otra situación fundamental, no se trata de cualquier empleo, debe ser un empleo que cumpla con algunos requisitos mínimos, para comenzar, debe generar ingresos adecuados para el trabajador; debe ser suficiente, es decir, para todos, puesto que de lo contrario, aparece el desempleo con sus consiguientes perjuicios para la sociedad; deben existir adecuadas condiciones de protección social, los derechos de los trabajadores deben ser respetados y los temas fundamentales del empleo han de ser motivo del libre dialogo social, pues es la activa participación de las personas en la resolución de los problemas sociales, lo que permite aprovechar mejor los recursos e incrementar los resultados.
Este tipo de empleo, es decir, un empleo productivo, que genere ingresos adecuados, que de la oportunidad a todos de accesar a un puesto de trabajo, que mantenga un nivel razonable de protección social, que respete los derechos de los trabajadores y que tenga al dialogo social como instrumento fundamental en la toma de decisiones, es lo que en los últimos años se ha dado en llamar trabajo decente.
2. DESEMPLEO
En la sociedad no todas las personas pueden trabajar, los de muy corta o muy larga edad, así como los afectados por cierto tipo de enfermedades o de incapacidades están fuera del mundo del trabajo y dependen del trabajo de otros para su subsistencia. Hay otro sector en la sociedad, como los profesionales liberales, los comerciantes o quienes cuentan con recursos propios para su subsistencia, que aun cuando desarrollan actividades productivas, no mantienen una relación de dependencia ni están en busca de un puesto de trabajo.
El sector de la sociedad que esta en edad de trabajar y que o ya ocupa o busca un puesto de trabajo, es lo que se denomina población económicamente activa -pea- termino que ha de servir de base y referencia para hablar de desempleo y que según las Naciones Unidas, para 1996, cuando la población de Guatemala se estimaba en 10.2 millones, era de mas de 3.1 millones de personas, de las cuales, un la gran mayoría eran hombres, con cerca de un 17% de mujeres. La falta de un censo y de información adecuada, hace difícil determinar los índices actuales, pero en términos generales, puede afirmarse que al menos en lo porcentual se mantienen, puesto que se estima que anualmente son alrededor de 81,000 jóvenes los que se incorporan al mundo del trabajo.
Cuando la sociedad brinda oportunidades para todos se enriquece a si misma; en una sociedad ideal, debieran existir puestos de trabajo para todos los miembros de la pea, tal como lo ordena la Constitución de la República en su articulo 118, al reconocer como obligación del estado, tratar de alcanzar el pleno empleo.
Como en la sociedad actual no existe un nivel de empleo capaz de satisfacer las necesidades de toda la población, las personas se ven obligadas a desarrollar tareas precarias, poco productivas, que normalmente requieren muy pocas capacidades y que naturalmente les originan muy reducidos ingresos: son los vendedores ambulantes, los tramitadores que pululan cerca de las oficinas publicas, los lava carros; los limpiabotas; los trabajadores de ocasión; ese sector que ha dado en llamarse "los informales", todos los cuales tienen como denominador común muy bajos ingresos, total ausencia de prestaciones y absoluto desamparo ante la ley; es a esto a lo que se conoce como subempleo estructural, es decir, un sector que si tiene ocupación y que además, consigue algún ingreso, pero que no goza de ninguna estabilidad ni de ninguna protección ante la ley. Estimaciones confiables señalan un porcentaje mayor al 50% de la pea en este segmento.
Por supuesto, el sector que esta en peores condiciones es el de aquellos, que siendo parte de la pea, estando en busca de empleo no encuentran un puesto de trabajo y por ende, no tienen ningún ingreso, es lo que se conoce como desempleo abierto, el cual se estima entre un 4 y un 5%.
3. CAPACITACION LABORAL
Existen dos temas que siendo paralelos, con facilidad de confunden: la educación formal y la capacitación laboral. Ambos son obligación del estado (artículos 71 de la Constitución y 26, literales e) y f) del Acuerdo Sobre Aspectos Socioeconómicos y Situación Agraria); se conoce como educación formal al proceso de enseñanza aprendizaje, por medio del cual se le otorgan al individuo los conocimientos fundamentales y generales para la vida en sociedad, es la enseñanza que señala al individuo los temas mas elementales como el correcto uso del lenguaje, la lectoescritura, la matemática elemental, los conocimientos básicos de higiene y seguridad, historia, geografía, instrucción cívica, etc. en Guatemala, por mandato constitucional, la educación preprimaria, primaria y básica son obligatorias y gratuitas y lo deseable es que sea impartida al individuo durante sus primeros años de vida.
Si bien, la educación formal da al individuo instrumentos para vivir en sociedad, la verdad es que no le otorga los conocimientos necesarios para el trabajo; es el proceso de capacitación laboral, el que dará las herramientas para poder ingresar al mundo del trabajo en condiciones que permitan competir con los demás individuos y obtener ingresos adecuados.
Como ya lo hemos indicado, si de algo hay carencia es de puestos de trabajo, o como lo dice Naciones Unidas, hay abundante oferta de mano de obra, lo que hace que se accione el conocido mecanismo de la oferta y la demanda y quienes no están preparados para trabajar deban ceder sus puestos a los mas capacitados. Para no ser desplazado, el individuo debe tener acceso a la capacitación, es un derecho fundamental de la persona recibir capacitación, tema claramente señalado en los acuerdos de paz.
Se ha discutido mucho si obtener capacitación debe ser una cuestión personal, debe ser una preocupación de la empresa o debe ser una tarea de estado. La verdad es que el individuo que no busca su capacitación, el solo se esta marginando; por aparte, la empresa que se conforma con lo que ya saben sus trabajadores y no se preocupa por actualizarlos y darles nuevos conocimientos y técnicas, esta perdiendo espacios en el campo de la productividad y la competitividad, razón por la cual, es obligado entender que la capacitación es para la empresa un gasto necesario y muy rentable; y por ultimo, como ya lo hemos dicho, al estado le corresponde generar las condiciones para que puedan existir adecuados niveles de empleo, quizá, la mejor inversión que pueda hacer el estado esta marcada por la capacitación, motivo por el cual, también es su obligación participar en el tema (articulo 118 de la Constitución de la República); por eso afirmamos que la capacitación es una obligación de todo el conjunto social, no solo de una de sus partes.
El tema de la capacitación tiene tal importancia que se espera que en muy poco tiempo, ocupe lugar primordial en la negociación colectiva, puesto que al igual que la promoción de mayores habilidades para las personas, resulta un pilar básico para el mantenimiento de la productividad y la competitividad.
4. COMPETENCIAS LABORALES
El mundo esta cambiando aceleradamente, la ciencia y la técnica han llegado a niveles tales que lo que tan solo hace unos pocos años era un gran invento, ahora quizá es pieza de museo. Oficios que antes eran reconocidos e importantes, ahora ya no existen, pensemos en los radiotecnicos o en los telegrafistas, solo para poner dos ejemplos.
Esta situación ha dado origen a un problema del mundo del trabajo que siendo nuevo, constituye una gran exigencia, es el tema de la reconversión laboral. Se trata de aquellos individuos que habiendo estado capacitados para desarrollar una determinada tarea, se quedan vacantes, al resultar que esa tarea ya no es necesaria. Inicialmente esto genera un gran trauma para el afectado, pero luego, el debe aplicarse a poder desarrollar una nueva tarea, debe encontrar la forma de alcanzar nuevas capacidades. La reconversión laboral, debe ser interés del propio individuo, y corresponde al estado poner a su disposición los medios necesarios para lograr tal objetivo.
Hace cien años, una empresa valía por su maquinaria, por sus sistemas de producción; esta situación se mantuvo casi hasta los años 80, pero con los grandes avances de la técnica, la situación se ha revertido, el valor de una empresa ahora depende de lo que saben sus trabajadores, de lo que sus trabajadores pueden hacer, de lo que sus trabajadores conocen. Vivimos en lo que se llama "la sociedad del conocimiento", ahora el trabajador debe estar preparado para el cambio, debe saber que lo que hoy hace, quizá mañana será distinto, y tanto su estado de animo como su preparación para el trabajo deben ser suficientes para soportar ese cambio.
En este tema hay que señalar, que no es el trabajador el que necesita a la empresa, sino es la empresa la que necesita al trabajador, y que en consecuencia, la empresa únicamente recibirá al trabajador que cumpla con determinados requerimientos, un trabajador que este preparado para el mundo presente, es aquí donde aparecen las competencias laborales.
En el mundo actual, la productividad, la competitividad y la calidad de los procesos y productos son imperativos para el crecimiento; las empresas están obligadas a desarrollar otras capacidades y esto obliga también a sus trabajadores a enfrentar los retos que imponen las circunstancias, mediante la innovación y la adecuación. Para ser competitiva, la empresa debe contar con trabajadores con los conocimientos, habilidades y destrezas que les permitan mantenerse en el mundo del trabajo y desevolverse en forma competente en los actuales procesos productivos; por eso el nivel de calificación de los recursos humanos adquiere importancia fundamental y es una ventaja competitiva para el país, de ahí que el aprendizaje debe ser permanente, para que los trabajadores puedan potenciar sus capacidades de innovación y de adecuación.
Las competencias laborales deben responder a la demanda de las empresas; y deben desarrollar procesos continuos de capacitación y formación. Como lo expresa Leonard Mertens, la competencia laboral valoriza los recursos humanos y su capacidad de trabajo, entendida esta como algo mas que el conjunto de conocimientos, actitudes y destrezas naturales aprendidas.
Vivimos en un mundo en que no es suficiente solo crear puestos de trabajo, sino también de elevar la calidad de esos puestos, para satisfacer los requerimientos de una mano de obra también de alta calidad.
Tal como lo señala Reis, el concepto de competencia hace referencia a la capacidad real del individuo para dominar el conjunto de tareas que configuran la función en concreto. Los cambios tecnológicos así como la modernización de las condiciones de vida en el trabajo, nos obligan a centrarnos mas en las posibilidades del individuo, en su capacidad para movilizar y desarrollar esas posibilidades en situaciones de trabajo concretas y evolutivas, lo que nos aleja de las descripciones clásicas de los puestos de trabajo.
Ahora bien, a quien corresponde decidir si un trabajador tiene la competencia suficiente o no, naturalmente será la empresa la que en ultima instancia podrá decir si un trabajador satisface o no sus requerimientos, pero esto resulta gravoso, puesto que en caso negativo, deberá reiniciar el
proceso de captación de trabajadores y hacer nuevas inversiones para su incorporación, con la consiguiente perdida de tiempo y baja en la productividad. Por ello, en muchos países se han creado instituciones y procedimientos de medición de la competencia, producto de lo cual aparece la certificación de competencia.
5. MIGRACIONES LABORALES
Los desplazamientos poblacionales en busca de empleo, son conocidos como migraciones laborales. En una primera clasificación podemos dividirlas en internas y externas, dependiendo de si se dan dentro del propio territorio del país o si trascienden las fronteras.
Las migraciones internas son de dos clases, individuales y colectivas, ambas marcadas por las precarias condiciones de empleo que existen en toda Guatemala, pero sobre todo en el interior del país, lo que agregado a la macrocefalia que identifica a la ciudad de Guatemala y su area de influencia, origina que diariamente, sean muchos los individuos que buscan la gran ciudad, con la esperanza, muy pocas veces satisfecha, de alcanzar mejores niveles de vida. Se trata de un fenómeno en el que la decisión y la movilidad se da en forma individual o en los casos mas grandes, familiar, pero que no incluye grupos mayores, además, se trata de una situación normalmente definitiva, ya que el retorno es muy poco, por lo que casi siempre incluye el abandono de el grupo social, en oportunidades el abandono de pequeñas propiedades y esta marcado por un cambio de costumbres y de formas de vida, que generan graves problemas culturales, esta es la migración individual.
A la par, existen las migraciones colectivas, que normalmente se dan en épocas de cosecha o de tareas agrícolas específicas, aquí la situación es temporal, con lo que no existe un desprendimiento del grupo social ni de los patrones culturales y normalmente se da en grupos de personas; el fenómeno mas notorio es el de los trabajadores que del altiplano se conducen a las plantaciones agrícolas de la costa sur.
En el caso de las migraciones externas, se trata de guatemaltecos que buscan en otros países la satisfacción de sus necesidades económicas. Normalmente se dan en condiciones de tal precariedad, que el individuo resulta víctima de los mas graves abusos, tanto en el país receptivo como en los territorios de transito. Los destinos mas comunes para los guatemaltecos son Estados Unidos y Canadá, pero como en estos países el flujo de extranjeros no es solo de guatemaltecos sino de todas partes del mundo, las políticas migratorias y policiales originan grandes problemas a los ilegales, comúnmente llamados "mojados", lo que incluye la permanente amenaza de su deportación y la casi imposibilidad de volver. No obstante, es común que mantengan vínculos con sus familiares en el país y que constantemente les envíen remesas de dinero, las cuales, ocupan un importante renglón en el ingreso de divisas, el cual hemos denominado como los "pobredolares", cuya influencia se nota sobretodo en poblaciones del interior del país, en las cuales es frecuente encontrar construcciones y servicios que evidentemente son financiadas con los mismos.
Debemos señalar también, que para los nacionales de otros países, Guatemala es un puente natural para llegar al norte de América, pero también resulta ser lugar de destino de
muchas deportaciones, razón por la cual, en todo el país, pero sobre todo en las poblaciones fronterizas con México, es frecuente encontrar grupos de centroamericanos, ecuatorianos, orientales y de otros países, que con la expectativa de algún día alcanzar su objetivo, se mantienen en Guatemala, con el consiguiente origen de serios problemas sociales.
Hay un caso que a mi entender merece especial atención, el de los trabajadores agrícolas migrantes temporales, que desde hace unos 100 años, anualmente se trasladan a la región del Soconusco en México, para prestar sus servicios en distintas plantaciones. En este caso, salvo los que cruzan la frontera por sitios no autorizados, existen algunos controles del numero de individuos que lo componen, el cual se aproxima a los 85,000, que principalmente provienen del altiplano occidental, aún cuando se han detectado originarios de casi todos los departamentos del país. La inmensa mayoría de estos trabajadores ejecuta sus labores en fincas cafetaleras, pero también los hay que trabajan en otros cultivos.
Para estos trabajadores el mayor problema ha sido la falta la protección legal y hasta hace unos años la falta de servicios de seguridad social.
Cuando se trata de la contratación en Guatemala, de trabajadores que han de prestar sus servicios en el extranjero, se requiere de autorización especial del Ministerio de Trabajo, garantías en cuanto al pago de sus salarios y prestaciones y el aseguramiento de su retorno al país.
Por último, el tema de las migraciones comprende lo que se conoce como Migración receptiva, es decir, el caso de los extranjeros que vienen a trabajar a Guatemala. El principal segmento es el de los que lo hacen en forma ilegal, el equivalente de los mojados en Estados Unidos, respecto al cual existe muy poco control; aparte, se da el tema de los técnicos y de los altos ejecutivos de empresas, que mediante autorización del Ministerio de Trabajo, pueden desarrollar sus tareas en el país.
Cerramos este apartado señalando que el caso de los trabajadores que migran dentro del territorio nacional, el de los trabajadores que son contratados para prestar sus servicios en el extranjero y el de técnicos y ejecutivos que llegan al país, se encuentran regulados en el Código de Trabajo (artículos 34, 35, 13, 141, 143, 144 y 145) para los otros casos, o las regulaciones son muy precarias o no existen.
6. TRABAJO INFANTIL
El signo que identifica a los países desarrollados o a los países en los cuales las condiciones socioeconómicas son adecuadas, es que los niños, todos los niños, se mantienen en su sitio natural, la escuela. El niño tiene derecho a la protección del estado y de sus mayores, a la salud, a la enseñanza y a la recreación.
En Guatemala, al igual que en todos los países pobres, los niños viven en condiciones sumamente desafortunadas, la salud, la educación, y los servicios básicos se encuentran ausentes,
y en lugar de posibilitarse el adecuado desarrollo de la niñez, son muchos los menores que desde muy temprana edad se ven obligados a contribuir al sostenimiento de la familia. Pero si el simple trabajo de los niños ya es condenable, lo son mas aún algunas formas de trabajo, en las que su salud y su desarrollo se ponen en serio peligro, es por eso que la Organización Internacional del Trabajo ha aprobado el Convenio sobre la Eliminación de las Peores Formas de Trabajo Infantil.
En Guatemala existen al menos tres casos de suma gravedad: el primero se refiere a los niños que trabajan en la fabricación de cohetes, son conocidos como los niños de la pólvora, a los que se les utiliza, sobre todo en fábricas clandestinas ubicadas principalmente en el area de San Juan Sacatepéquez y San Raymundo. A ellos, el permanente manipuleo de los químicos que componen la pólvora, les origina graves daños en sus dedos y manos; les afecta seriamente el sistema respiratorio y como no existe ningún tipo de capacitación ni las mas elementales medidas de seguridad, constantemente están expuestos a daños mayores que pueden provenir de explosiones o incendios. Otro caso similar es el de los niños de la piedra o picapiedreros, que a muy temprana edad son utilizados en las orillas de los ríos para producir piedrìn, es decir, pequeños pedazos de piedra, lo que hacen con serio peligro para su manos y dedos, pero también con grave afectación a su desarrollo integral, dado lo pesado del trabajo que desarrollan. En parecida situación y con riesgos iguales, se encuentran los niños que trabajan en la producción de cal. En todos estos casos encontramos elementos comunes: las condiciones de pobreza extrema; el total irrespeto a los derechos de los niños; la explotación que del trabajo de los niños hacen los mayores; la clandestinidad que se da en la mayoría de los casos; y la falta de preocupación de las autoridades.
7. TRABAJO DE LAS MUJERES
En Guatemala, reza el artículo 4º de la Constitución, todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades. Esta es una regulación legal que con sus modificaciones aparece en la larga lista de constituciones que han regido al país. No obstante, la realidad es completamente distinta. Desde 1956 se admitió el voto de todas las mujeres y su participación en las funciones públicas; a partir de los últimos años del siglo pasado, las mujeres comenzaron a participar en actividades que antes estuvieron reservadas únicamente para los hombres y un gran número de ellas ha tenido acceso a la educación y a la capacitación, pero la verdad es que la gran mayoría de las mujeres, que por cierto representan también la mayoría de la población, se encuentra en condiciones de franca desventaja ante los hombres y con muy poca o ninguna posibilidad de poder salir de esa situación. En nuestro país hay tres sectores muy marginados: las mujeres, los indígenas y los analfabetos; pero para agravar la situación, debemos recordar que entre la población indígena son mas las mujeres y que el analfabetismo ha sentado sus reales sobre todo en la población indígena, lo cual origina que vivamos en una sociedad excluyente, en la que ser mujer, indígena y analfabeta (segmento mayoritario), es por decirlo así, una condena al abandono, la explotación, la marginación y la total ausencia de servicios sociales. Pero no es necesario ir al extremo, vivimos en una sociedad machista, en la cual las mujeres son discriminadas permanentemente, se les niega el derecho a la educación y a la capacitación; se les destina a las tareas mas simples o menos productivas, a los trabajos de menor importancia, y aún cuando
parezca mentira, siempre se buscan los mecanismos para pagarles menos de lo que se le pagaría a un varón por el mismo trabajo. Para abundar en el tema, también se dan una serie de abusos contra las mujeres, entre los que sobre sale el acoso sexual, con lo cual su vida se hace muy difícil.
El Código de Trabajo dentro de lo que se denomina trabajo sujeto a régimen especial, regula el trabajo de las mujeres, la propia Constitución de la República hace referencia al tema, pero la verdad es que salvo los asuntos relacionados con la maternidad, la regulación legal que proteja efectivamente a las mujeres es casi inexistente.
8. COMENTARIO FINAL
Todas las situaciones mencionadas, desde la obtención del trabajo decente hasta la efectiva protección al trabajo de los niños y de las mujeres, pasando naturalmente por la generación de empleo, la capacitación de nuestros trabajadores y la atención al fenómeno de las migraciones laborales, en nuestro país son asignaturas pendientes, que por ello, representan los Retos que el Mundo del Trabajo plantea para Guatemala y que han de resolverse obligadamente y en el menor tiempo posible.
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